Recuerde que se supone que
esto sigue siendo un presente para ella, a pesar que en el fondo
uno mismo se esté haciendo este regalo, por lo que debe
estar en una linda caja, bien envuelto, y en lo posible ser entregado
con una dedicatoria adecuada.
Como con cualquier regalo, piense en la calidad y no escatime
en gastos. En estos casos, piense específicamente en la
seda.
No deje de inclinarse por lo sencillo. Por más sexy que
sea, si las prendas lucen molestas e incómodas para ser
usadas, deberá descartarlas.
Tampoco se incline por lo los colores chillones y extremadamente
brillantes, como lo es en muchos casos el rojo. En su lugar,
piense en colores más suaves, o negros clásicos.
Asegúrese de saber el talle de su mujer, pero en cualquier
caso no deje de consultar a la vendedora para que le ayude en
la elección final (no haga la prueba de decir: son mas
o menos así, gesticulando !!!). Si le cuesta mucho llegar
a una decisión, inclínese por algo que, al margen
de ser sexy, sea útil para su mujer, como por ejemplo
una bombacha agradable, corta, fina, y de seda, que ella puede
llevar debajo de un jean y le de flexibilidad máxima.
Al dar el regalo, jamás lo haga frente a familiares y
amigos. La lencería es para la intimidad, y lo mismo debe
suceder con los presentes que la implique. ¡Usted no querrá
hacerle pasar vergüenza, y menos en su día especial!
En lo posible, evite comprar SOLO ropa interior. Ofrezca la misma
como parte de un pequeño conjunto de obsequios, que incluyan
también presentes que vayan más allá de
la connotación sexual.
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parte del texto tomado
de enplenitud.com (con algún agregado!) |
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